Itinerario IV: Colaciones de San Nicolás, San Millán y San Juan Bautista

1. Convento de la Santísima Trinidad (s. XIII-XVIII)

Una de las primitivas fundaciones eclesiásticas de la ciudad, se localiza próximo a la antigua puerta de Toledo en uno de los lugares de mayor tránsito. De la primitiva construcción no quedan restos que serían sustituidos durante el Renacimiento y Barroco. El claustro, hoy dependencias de un centro docente, fue realizado en el s. XVI y se conserva en buen estado, pudiendo extrapolar su modelo a los realizados en los conventos de la Merced y de San Francisco cuya construcción se realizó en fechas similares. Del templo, señalar que es una construcción barroca de los s. XVII y XVIII por ruina de la anterior. En una reciente intervención se ha reabierto el acceso a las criptas del templo, visitable en horario de culto.

2. Torre Octogonal (s. XIII-XV)

Torre albarrana de planta octogonal. Su diseño la convierte en la única de su estilo en la ciudad - Eduardo Samblás Martínez

Mediada la calle Corredera de San Fernando y adelantada unos metros a la línea de la muralla e independiente a la misma por la pérdida de estructuras, encontramos una torre albarrana de planta octogonal datada del s. XIII, y reformada en el s. XV. Su construcción al igual que el resto del recinto amurallado es de mampostería con saeteras y tres matacanes. Su interior es macizo en la parte inferior, mientras que la parte superior tiene una estancia con bóveda y acceso a la terraza.

Esta parte del recinto amurallado, compuesto por la torre octogonal, un segundo torreón a escasos metros más abajo, ubicado en el patio de la casa de la Tercía (hoy Centro de Interpretación del Olivar y Aceite) y el lienzo de muralla que los uniría, fueron restaurados en los años 80 del pasado siglo recuperando el conjunto tras la demolición de las viviendas que lo ocultaban, momento en que se incorpora el portillo de acceso a la calle Ventanas.

3. Iglesia de San Nicolás (s. XIII-XVII)

La iglesia de San Nicolás es de todos los templos parroquiales de la ciudad el que nos ha llegado menos alterado por intervenciones posteriores a su reedificación en el s. XIV. De aquel periodo conserva el ábside, la nave mayor así como sus bóvedas de crucería. Su portada meridional fue realizada a comienzos del s. XVI según diseños góticos utilizados también en la iglesia de San Isidoro. La del oeste, comenzada a levantar en 1564, corresponde a un diseño previsiblemente de Vandelvira, muy influenciado por la portada norte de la Sacra Capilla de El Salvador. De este periodo también son la escalinata de acceso y su respectiva bóveda, así como el baptisterio y la sacristía. El templo sigue al frente de la parroquia a la que da nombre compartiendo culto con el templo de la Santísima Trinidad.

4. Desaparecido Paseo de la Coronada (s. XIX)

El Mercado de Abastos, ubicado en la actual plaza Gallego Díaz, es una construcción de los años 30 del s. XX que viene a ocupar una de las zonas de esparcimiento de la ciudad: el paseo de la Coronada. Se trataba de una zona ajardinada y ornamentada generada tras la demolición del convento de la Coronada tras su ruina. Tras la desamortización eclesiástica, muchos edificios religiosos desaparecieron a favor de plazas y espacios públicos reseñables de nuestras ciudades. En Úbeda este proceso tan sólo se produce en este espacio que como ya se ha indicado la ciudad vuelve a ocupar, y en el patio trasero del convento de Madre de Dios de las Cadenas, hoy plaza del Ayuntamiento.

5. Puerta del Losal (s. XIV)

Puerta del Losal. Este acceso a la ciudad intramuros es el modelo aceptado por los investigadores para la reconstrucción de las puertas medievales - Eduardo Samblás Martínez

La puerta del Losal o de Sabiote, por ser ésta la salida hacía esa localidad, es considerada la más antigua y mejor conservada de las puertas medievales de la ciudad amurallada. Datada en el s. XIV, de estilo mudéjar se compone de doble arco de herradura ligeramente apuntado, sustentado por pilares octogonales, y enmarcado por alfiz. Aún conserva la viga de madera con los huecos en los que encajar los ejes de la puerta de doble hoja. El conjunto se completa con dos torreones unidos y un arco de medio punto a gran altura que antecede a la puerta. Pasado el arco al interior se conserva una hornacina del s. XVII con una imagen de la Virgen de la Soledad.

Si atendemos de la inmutabilidad de este arco a lo largo del tiempo, podemos llegar a entender que este diseño de acceso en recodo al recinto amurallado pueda ser extrapolado al resto de puertas y portillos hoy desaparecidos.

6. Convento de la Merced (s. XIII-XVIII)

El convento de la Merced fue una de las primitivas fundaciones regulares de la ciudad. Siendo favorecido por la nobleza, durante los s. XVI y XVII ve modificados su templo y sus claustros, tomando enterramiento en la capilla mayor Juan Vázquez de Salazar, secretario de Felipe II, la cual había reformado en 1572. Tras la desamortización del convento, este cae en la ruina procediéndose a su derribo en 1842. Desde entonces y hasta la actualidad el solar se ha mantenido casi intacto sin construcción, por lo que representa una de las zonas de mayor interés arqueológico de la ciudad. En sus muros aún se conserva una incompleta portada de acceso tapiada.

7. Iglesia de San Millán

Detalle de la portada occidental de la Iglesia de San Millán. La ausencia de programa iconográfico y su diseño de obra civil nos indica su reubicación en el templo en fecha desconocida - Eduardo Samblás Martínez

Contigua al convento de la Merced se encuentra la iglesia de San Millán, templo parroquial extramuros del arrabal alfarero de la ciudad, rango que perdió en 1842. El templo, visitable en horario de culto, viene siendo intervenido por necesidades de mantenimiento a lo largo de los últimos cincuenta años por la Cofradía de la Soledad. Así se ha procedido a modificar en los últimos años la nave y capillas del templo sin proceder a un estudio arqueológico previo. En su exterior hemos de ver como el templo comenzó a modificarse para intentar aumentar sus naves de una a tres en el s. XVI, de lo que ha quedado como testigo los pilares y arranques de arcada, así como algunas cornisas distribuidas en los muros del templo.

8. Puerta de Santa Lucía (s. XIV, reconstruida s. XX)

Puerta de Santa Lucia. La utilización de materiales diferentes en la reconstrucción y restauración del patrimonio arquitectónico nos permite la identificación de los restos originales - Eduardo Samblás Martínez

La puerta de Santa Lucía es una reconstrucción de una primitiva puerta del recinto amurallado. La puerta desaparecida sería de tradición mudéjar y similar a su próxima, la puerta del Losal. Del arco original se conserva el arranque y su cimentación en piedra, mientras que las nuevas arcadas se realizarían en ladrillo para diferenciarse de los elementos originales. Su orientación viene a despertar numerosas dudas sobre la continuidad de la muralla y el posible trazado del viario, los cuales pudieron ser muy modificados por la construcción del palacio de Francisco de los Cobos.

9. Colación de San Juan Bautista

Desde el mirador de la calle Baja del Salvador se puede intuir el espacio que ocuparía a sus pies, y contigua a la de San Millán, la antigua colación extramuros de San Juan Bautista, un barrio con casas solariegas importantes, y estructurado en torno a su principal edificio, la iglesia de San Juan Bautista. De este templo no ha quedado resto alguno que nos pueda ayudar a establecer su ubicación en el terreno. Se tiene noticia de su supresión en 1800, mientras que en 1844 ya era un solar. Aún así, es una zona que podemos calificar de caliente arqueológicamente hablando, ya que la no reurbanización de la zona puede haber permitido la conservación de restos bajo la rasante del suelo.