Itinerario IV: Ruta norte

Saliendo de la ciudad de Tarragona en dirección norte el primer gran monumento romano que encontramos es el acueducto de les Ferreres o Pont del Diable (1). Se trata de un espectacular sistema de arcos que permite salvar el barranco de Els Arcs.

Se puede llegar en autobús metropolitano, líneas 5 y 85 o en vehículo privado. Cogemos la N-240 en dirección a Valls y a unos 4 km hay un camino asfaltado a la derecha, justo pasado el puente de la autopista. Dejaremos el coche en el aparcamiento del Parque Ecohistórico del Puente del Diablo y desde allí cogeremos el camino que está debidamente señalizado. También se puede llegar desde la AP-7, a la altura del km. 246, puede contemplarse desde un mirador o seguir un sendero que nos acerca hasta él. Otra opción es llegar a pie o en bicicleta siguiendo la ruta de la Anella Verda de Tarragona.

Las coordenadas son: X 352311 / Y 4556575 UTM31N / ETR S89.

El acueducto de les Ferreres o Pont del Diable forma parte del Parque Ecohistórico. Así., además de visitar el monnumento, podremos realizar otras actividades como pasear por los jardines románticos de los hermanos Puig y Valls, conocer la biodiversidad de los bosques mediterráneos, visitar los restos del Mas dels Arcs o de l’Àngel y del Mas y Font del Garrot y ver zonas de extracción de piedra mientras paseamos por los senderos.

Si continuamos por la N-240 en dirección N y cogemos la TV-2231 llegaremos a la población de Perafort. En el casco urbano, en la calle Tombes Romanes, se encuentran dos monumentos funerarios (2) desplazados de su emplazamiento original. Su localización es X 353605.5 / Y 4560960.7 UTM31N / ETR S89.

Se relacionan con la villa de la Barquera, de la cual conocemos muy poco. Los pocos vestigios documentados de ella aparecieron en el transcurso de una obra realizada al inicio de la década de los 90. La intervención permitió conocer algunos elementos de la pars rustica (pozo, muros de ámbitos, pavimento, encajes de dolia...) y la necrópolis.  La cronología de este yacimiento va entre la segunda mitad del siglo I y el V d.C.

Monumento funerario de la Barquera, actualmente conservado en el centro urbano de Perafort - J. Menchon

En la necrópolis se excavaron 3 tumbas, 2 de las cuales son cuppae y fueron trasladadas al núcleo urbano. La primera cuppa está formada por un zócalo de opus caementicium con cubierta de bóveda del mismo material. Aún se conservan las marcas del encañizado y de las tablas del encofrado. Sus dimensiones son de 3’35 m. de largo por 1’65 m. conservado de ancho y una altura de 1’20 m. Dentro se localizaron los  huesos de 4 individuos: un hombre de mediana edad, una mujer joven, un chico preadolescente y un niño de entre 1 y 2 años, posiblemente de una misma familia. La otra cuppa es similar  pero con un estado de conservación buenísimo lo que permitió la conservación de la perforación de libaciones. Dentro había el cuerpo de un hombre de mediana edad, así como también restos de cabra, équido y bóvido. Sus dimensiones son de 3’35 m. de largo por 2’10 m. de ancho y 1’55 m. de alto. La tercera tumba era inhumación de un niño de unos tres o cuatro años de edad.

Continuando en dirección N, primero por la carretera N-240, luego por la C-51 y finalmente por la TP-2002, llegaremos a Vila-rodona. Al final de la calle Pau de Robert i Rabadà cogeremos el antiguo camino de Vilardida y a pocos metros nos encontraremos el famoso Columbario (3). Las coordenadas son X 362402.6 / Y 4574039.7 UTM31N / ETR S89.

Mausoleo romano de Vila-rodona - J. Menchon

Es uno de las construcciones romanas mejor conservadas de Cataluña. Se trata de un edificio funerario del siglo I d.C. dedicado a custodiar urnas funerarias de incineración dentro de nichos en los muros. Cerca hay la pars rustica de una villa.

El columbario es de planta rectangular, con forma de templo clásico, y orientado al NO. Los muros son de opus vittatum. Se conservan 3 de los 4 lados. El del lado sur es un añadido posterior.

El edificio se erige sobre un podium con arcuaciones ciegas y esta rematado con una moldura.

Externamente el columbario se corresponde a un edificio pseudoperíptero con pilastras de orden dórico en cada uno de los laterales. La cubierta sería de doble vertiente por el exterior mientras que por el interior habría una bóveda. El exterior estaba recubierto con una capa de estuco pintado.

Si bien originalmente el edificio estaría dividido por una cella y un pronaos, éste último ha desaparecido totalmente. La cella es de planta absidal pero no se ve en el exterior. Allí se colocaría la urna con las cenizas de la incineración principal mientras que en los muros laterales hay 3 nichos para depositar más vasos funerarios. En el interior los muros estarían decorados con pinturas tal y como nos muestran algunos restos.

El edificio puede visitarse libremente por el exterior, poder entrar se ha de contactar con el Ayuntamiento de Vila-rodona.