Geografia

La ciudad de Santiago de Compostela, centro de reunión de millones de peregrinos de todo el mundo, se ubica en un sector de Galicia que constituye, en sí mismo, un lugar de encuentro desde el punto de vista geográfico. Por un lado, se enmarca en un área de transición entre las elevaciones de las sierras centro-occidentales (al este) y la costa atlántica de Galicia (al oeste). Por otro, ocupa una posición central dentro del principal corredor de paso que atraviesa Galicia en sentido norte-sur: la depresión meridiana gallega, un conjunto de depresiones encadenadas que se extienden desde Carballo a Tuy a lo largo de 150 km.

El relieve de la comarca de Santiago se caracteriza, así, por la presencia de formas aplanadas que, de forma escalonada, van facilitando el descenso desde las sierras interiores hasta el litoral. Se distinguen en la comarca dos escalones de altitud, uno que ronda los 400 m y otro los 300 (sobre este último se dispone la ciudad histórica). Estas formas planas fueron modeladas posteriormente por la red fluvial (la principal constituida al norte por el río Tambre y al sur por el Ulla). Dependiendo de la diferente intensidad de la erosión ejercida por el agua y del tipo de roca que conforma el subsuelo, el paisaje resultante será más o menos monótono.

Una buena panorámica del paisaje que caracteriza la comarca de Santiago se puede contemplar desde el Pico Sacro (ubicado dentro del ayuntamiento de Boqueixón que linda al este con el de Santiago de Compostela), prominente montaña de cuarzo que ha resistido los efectos de la erosión dentro de esa amplia “allanada” modelada sobre rocas básicas y ultrabásicas.

Panorámica de la comarca de santiago tomada desde el pico sacro en la que se observa el predominio de las formas aplanadas en la comarca compostelana - Ayto. De Santiago de Compostela

La ciudad compostelana y su entorno más inmediato son parte y prototipo de ese paisaje. La ciudad histórica de Santiago aparece flanqueada por cuatro colinas labradas por los ríos Sar y Sarela. La más prominente de ellas es en la que antaño se localizó la necrópolis donde reposaban los restos del apóstol y a partir de la cual se dispuso la ciudad. A las restantes (Belvís, Santa Susana y la Almáciga) se ha integrado recientemente en el tejido urbano la del monte Gaiás por la construcción del proyecto arquitectónico de la Ciudad de la Cultura.

Desde las colinas de Belvís, Santa Susana, Almáciga y Gaiás y, sobre todo desde el Monte Pedroso (al noroeste de la ciudad), se obtiene un dominio visual amplio del promontorio sobre el cual se construyó la ciudad medieval. Los desniveles generados por el encajonamiento de la red fluvial actuaron como barreras naturales definidoras de ese espacio intramuros.

Panorámica de la ciudad de santiago tomada desde el monte pedroso, al fondo el Pico Sacro - Ayto. De Santiago de Compostela