Historia: en la Época Contemporánea

La guerra de la Independencia y otras desarrolladas en la centuria anterior vinieron a agravar la situación de decadencia, escasa  población y un aspecto rural.

A partir de 1860, debido a su posición estratégica, la ciudad se convertirá en un importante nudo de comunicaciones dentro de la red de ferrocarriles nacionales, hecho que supondrá la instalación de algunas fábricas y comercios, junto a un proceso de expansión y regeneración urbanística que provocó la aparición de abundantes restos arqueológicos.

1910 marca un punto de partida en la actividad arqueológica en la ciudad: José Ramón Mélida y Maximiliano Macías iniciaran las excavaciones en el teatro romano.

En el siglo XX, el Plan de Electrificación e Industrialización de la Provincia de Badajoz – llamado Plan Badajoz –, ha transformado profundamente el medio geográfico de las vegas del Guadiana y el carácter esencialmente primario de la economía de Mérida.

La elección de Mérida como representante de la Comunidad Autónoma de Extremadura en 1957 supuso un auge en su desarrollo urbano, adaptando sus necesidades administrativas y estructurales locales con aquellas derivadas de su papel como capital autonómica. Dentro de este empuje urbanístico se procede a la recuperación de antiguos espacios públicos, a la construcción de edificios administrativos de nueva planta y a la edificación de espacios de ocio alrededor del río Guadiana que suponen un nuevo vinculo de la ciudad con su entorno.

En este nuevo contexto hay que destacar un aumento de la actividad arqueológica a partir de los años sesenta vinculado a una serie de acontecimientos que supondrán la eclosión de la arqueología en Mérida y su territorio. Las labores desarrolladas por el Patronato de la Ciudad Monumental Histórico – Artística y Arqueológica de Mérida desde 1963 se ven recompensadas con la obtención para Mérida de dos declaraciones: en 1973 como Conjunto Histórico – Artístico Arqueológico Nacional; y en 1993 como ciudad Patrimonio de la Humanidad.  

El nacimiento de la arqueología urbana en la ciudad se encuentra vinculada a la creación en 1996 del Consorcio de la Ciudad Monumental Histórico – Artística y Arqueológica de Mérida, que vino a complementar las enormes actividades realizadas por el Museo de Mérida desde 1975, hoy Museo Nacional de Arte Romano. Este paisaje arqueológico emeritense se ha visto fortalecido con la creación en el año 2001 del Instituto de Arqueología de Mérida.

Mérida es hoy un ejemplo donde se compaginan la protección patrimonial con el desarrollo diario de la ciudad: la integración de los restos arqueológicos en su urbanismo hacen de sus calles un gran museo abierto donde conviven restos arqueológicos de diversas culturas en un sincretismo que nos informa de sus más de 2000 años de historia.