Patrimonio en el Hinterland

Cerca de la capital conquense, a poco más de 9 km en, dirección Valencia – Albacete, se localiza la pequeña localidad de Arcas, hasta hace poco denominada Arcas del Villar. Está formado también por el núcleo de población de Villar del Saz de Arcas, situado a otros 7 km más de la capital. Ambas poblaciones destacan por sus iglesias románicas.

Exterior de la iglesia de Arcas
Exterior de la iglesia de Arcas - Ayto. de Cuenca
Interior de la iglesia de Arcas
Interior de la iglesia de Arcas - Ayto. de Cuenca

Concretamente el distintivo del núcleo urbano de Arcas es su iglesia románica, del siglo XIII, una joya arquitectónica conocida como Nuestra Señora de la Natividad (hasta el siglo pasado, en antiguas crónicas aparece como Nuestra Señora de la Estrella). Fue declarada B.I.C en 1982

La construcción del edificio se inició tras la conquista por Alfonso VIII (1177) de la ciudad de Cuenca. Esta iglesia llama la atención por su espectacular estructura exterior, única en la provincia conquense. Destaca por su gran espadaña adosada al muro meridional  (restaurada en siglo XVI) y con muro perpendicular al eje de la nave, contando a la vez en su parte inferior con una puerta que sirve de entrada al recinto delantero a la iglesia. En la parte superior de la espadaña cuenta con tres escalonamientos, concretamente en el último tiene dos huecos con arcos apuntados para la ubicación de las campanas. Y encima o sobre éstos se encuentra otro hueco de medio arco para el campanil.

En la parte oeste, la espadaña muestra una tribuna con barandilla desde la cual se llama al culto. Su acceso se puede realizar por una escalera de piedra, que aunque queda al exterior, en la parte lateral del muro sur, su paso sólo puede hacerse desde el interior del templo.

La iglesia también tiene dos puertas de acceso, en los muros norte y sur (la puerta del lado norte se encuentra cegada en la actualidad). La de su lado sur, puerta principal de acceso al templo, cuenta con un acentuado abocinamiento, pues se halla asentada en un cuerpo saliente de sillar. Tiene cinco arquivoltas apuntadas que apoyan sobre columnas lisas con capitel, el cual exhibe decoración de vegetación. La parte superior de estas decoraciones tienen forma de tronco de pirámide y la parte inferior con forma de hoja. Éstas últimas cubren casi todos los capiteles. Las basas de toro de las columnas reposan sobre plinto. La puerta del lado norte es de arco de medio punto que apoya directamente sobre el muro mediante una cornisa decorada como en la portada del lado sur. También se construyó una capilla en el siglo XVII entrecortando dicha puerta cegada.

Consta de una sola nave a dos aguas acabada en cabecera con presbiterio recto y ábside semicircular. Su construcción es de mampostería y sillarejo y con remates de sillares en sus esquinas. Su ábside cubierto a tres aguas y con teja curva. Éste está construido en sillarejo sobre sillar.

Su única nave se cubre mediante artesonado de madera perteneciente al siglo XVI. La cabecera cuenta con tres ventanas pequeñas situadas una de ellas en el centro del ábside y las otras dos en cada uno de los muros del presbiterio.

En su interior hay que destacar dos pilas bautismales, una de ellas estaba antiguamente situada en el exterior. Una, la situada bajo el coro, de 1,03 metros de altura por 1,28 metros de diámetro decorada con contorneados gallones por arcos de medio punto y cenefa en triple zigzag. Y la otra, más antigua que la anterior de 0,95 metros de altura por 1,43 de diámetro, presenta también una cenefa de doble zigzag donde se ve interrumpida a mitad de su diámetro por decoración de dos caras e incluso una cruz dentro de un círculo.

El coro se sitúa a los pies de la nave, se trata un coro alto de madera.

Tras el altar se sitúa una escalera que nos lleva a la cripta, actualmente utilizada de sacristía.

En el otro núcleo urbano, en Villar del Saz de Arcas, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción que, como se ha mencionado anteriormente, también es románica. Es de una sola nave y tiene ábside semicircular. Su puerta de acceso también está ubicada, al igual que la de Arcas, en su muro sur. También cuenta con espadaña situada paralelamente a dicha puerta y estructurada en dos cuerpos escalonados separados por una moldura y completada con remate triangular de piedra sujetando a una cruz también de piedra. Su cuerpo inferior es cegado y en cambio el superior cuenta con dos vanos de medio punto para la colocación de las campanas. Dicha espadaña, según algunas tesis, habría sido sustituida en 1749 por un campanario, pues a finales del siglo pasado la torre y portada original se derrumbaron y fueron de nuevo levantadas en 1949.

El templo está construido de mampostería con sillares en las esquinas y cubierto a dos aguas con teja cerámica. En siglos posteriores, concretamente en el siglo XVII, se le añadieron a la iglesia dos habitáculos en ambos lados del ábside para hacerla más grande.

En dirección norte, a 17 km de la capital, junto a la carretera N-320, se encuentra la villa romana de Noheda. Hasta el momento se han exhumado algunas estructuras pertenecientes a la pars rustica del complejo, así como un sector de la pars urbana, integrado por el monumental balneum  -de casi 1.000 m2- y algunas estancias del edificio residencial. En este último destaca la denominada Sala Triabsidada, de imponentes dimensiones - 290,64 m2- y una compleja articulación arquitectónica, a las que se suma una cuidada ornamentación, compuesta por extraordinarios mosaicos, un zócalo de mármoles importados, vistosas pinturas murales y un excepcional aparato escultórico distribuido por la estancia.

Foto aérea del balneum de la villa romana de Noheda
Foto aérea del balneum de la villa romana de Noheda - Ayto. de Cuenca
Planta de la sala trícora de Noheda y paralelos
Planta de la sala trícora de Noheda y paralelos - Ayto. de Cuenca
Imagen cenital del mosaico de Noheda
Imagen cenital del mosaico de Noheda - Ayto. de Cuenca

La morfología cuadrangular de esta estancia con exedras en tres de sus lados –además de una fuente revestida con opus sectile situada en el centro- y sus extraordinarias medidas, permiten adscribirla al tipo de salas tríforas que se hacen frecuentes en los más lujosos conjuntos residenciales de época tardorromana. Se trata de dependencias de articulación trichora que se interpretan como triclinia, adaptando así las formas arquitectónicas a las nuevas tendencias en la organización espacial de los banquetes en stibadia.

En esta estancia se conserva un excepcional mosaico figurativo, con una superficie conservada de 231,62 m2, realizado en su mayor parte con opus vermiculatum de una variadísima gama cromática que ha sido objeto de musealización.

Por múltiples razones la villa de Noheda, en general, y el mosaico, en particular, son excepcionales, la primera por su destacada edilicia y el segundo por su compleja composición, su estilo narrativo, su diversidad iconográfica y su cuidada factura, que unidos a su excelente estado de conservación, hacen de este tapiz teselar un unicum en el conjunto de pavimentos conocidos del Imperio romano.

Unos kilómetros más adelante se localiza la localidad de Torralba que conserva una mina de lapis specularis denominada Pozolacueva que ha sido objeto de  musealización. Se trata de una gruta artificial en la que se observan las distintas galerías realizadas en época romana para extraer el espejuelo.