Patrimonio: el modernismo en Cuenca

Como ya se ha visto en las páginas anteriores, la plaza de Mangana, es seguramente uno de los lugares de mayor riqueza arqueológica de la capital conquense. La pujanza social y económica del barrio fue decayendo a partir del siglo XVIII, convirtiéndose en un barrio popular con viviendas cada vez más modestas y populares. Este periodo de decadencia pasó factura a la iglesia de Santa María de Gracia que, tras decretarse en 1895 su extinción como la parroquia, fue abandonada. Rápidamente fue demolida, quedando entonces una solar donde se ejecutó un parque en el que destacaba la presencia de tres bancos modernistas. Uno de ellos aún se conserva perfectamente integrado en el espacio expositivo de la actual plaza de Mangana.

Plano de Eliseo González de 1917 del parque modernista de Mangana
Plano de Eliseo González de 1917 del parque modernista de Mangana - Ayto. de Cuenca
Imagen antigua del banco modernista de Mangana
Imagen antigua del banco modernista de Mangana - Ayto. de Cuenca
Puente de San Pablo
Puente de San Pablo - Ayto. de Cuenca

Otro de los elementos transformados en estas últimas etapas de la historia de Cuenca es el puente de San Pablo. El original fue construido entre 1533 y 1589 para salvar la hoz del Huécar y poder comunicar el casco histórico con el convento de San Pablo. Esta primera fase constructiva contaba con dos arcos y estaba realizado en mampostería y sillares. Fue demolido en 1902 y siguiendo los patrones constructivos de la época, se erigió uno nuevo ejecutado con hierro y madera, de sección rectilínea y apoyado en los arranques de sillería pertenecientes a la obra anterior.

En la zona baja y de ensanche de la ciudad, se localiza uno de los edificios más notables de la arquitectura de finales del siglo XIX, si bien fue finalizado ya entrada la centuria siguiente. Es el palacio de la Diputación, realizado en piedra caliza local, cuenta con dos plantas, destacando el cuerpo central. En el interior se puede observar una decoración ornamentada con gran cantidad de mármoles y madera, destacando la escalera principal del edificio. Completa el conjunto un amplio jardín.

El edificio de la Delegación de Hacienda y Seguridad Social, situado en el parque de San Julián, fue construido en 1930. De estilo sobrio, las fachadas son resueltas con basamento de sillares almohadillados, sobre los que se desarrollan tres cuerpos de ladrillo en el que los vanos aparecen recercados. Cuenta además con remate de nichos y modillones.