Patrimonio: desde su fundación árabe al barroco

Como hemos visto, la fundación de Madinat-Kunka se realizaría a finales del siglo IX o inicios del X dentro de la cora de Santaver. Pese a que en un  principio no fue de las ciudades más importantes de su distrito, pronto adquirió ese peso debido fundamentalmente a su estratégica disposición.

Detalle constructivo andalusí del castillo de Cuenca
Detalle constructivo andalusí del castillo de Cuenca - Ayto. de Cuenca

De estas primeras fechas son los vestigios califales del primer recinto amurallado que llega desde la parte alta del espolón rocoso, el castillo, hasta las murallas situadas en la plaza del Carmen.

El primer recinto castral construido en Cuenca no responde a la estructura que actualmente vemos, sino a una parte del mismo que ha quedado embutido en las construcciones posteriores. Se trataría de un torreón rectangular ubicado sobre una plataforma rocosa y resuelto mediante la técnica constructiva de soga y tizón. El torreón estaría hueco, contando con varios pisos de los que quedan huellas en los mechinales o canales de apoyo de la viguería que conformarían cada uno de los forjados.

Muro islámico de la plaza Magna
Muro islámico de la plaza Magna - Ayto. de Cuenca

Coetáneo a la construcción del castillo es la del primer recinto amurallado de la ciudad arriba citado. Además en la plaza de Mangana las excavaciones han aportado datos de la existencia de una estructura palacial. Se trata de una gran construcción de más de 1.800 m2 que cuenta con una serie de grandes estancias de forma cuadrangular. Estas habitaciones están definidas por muros que, conformados por grandes mampuestos de caliza en tonos rojizos, alternos con tramos a base de soga y tizón, se apoyan directamente sobre una roca natural que en ocasiones ha sido intencionadamente rebajada buscando una mayor horizontalidad donde apoyarlos. Además, esta fachada septentrional cuenta con una ornamental exterior a base de arcos ciegos adosados al paramento exterior.

Estas estancias van disponiéndose en torno a un espacio abierto que cuenta con una construcción central de forma cuadrangular con las esquinas redondeadas realizada a base de hormigón y con vaso central. Se trata sin duda del estanque característico de los patios andalusíes.

En las excavaciones se han documentado diversos elementos constructivos como capiteles y fustes cuidadosamente realizados sobre todo en mármol. La presencia de esta tipología de restos, junto con otros artefactos de este material como dados y cajitas, confirmarían la información aportada por  los datos historiográficos según la cual Cuenca albergó los talleres eborarios una vez fueron desplazados de Córdoba.

El auge de la ciudad supuso un aumento de la población que pronto ocupó todo el espacio disponible intramuros, lo que supuso la necesidad de ampliar el recinto amurallado. Éste se desarrolló desde la parte de la plaza de Mangana, hasta la el Huécar, quedado evidencias de la muralla en el parque que toma su nombre del río, así como entre diversas viviendas situadas en la calle de los Tintes.

Tras la entrada en Cuenca de Alfonso VIII las obras en la ciudad se sucedieron. Una de las primeras acciones que llevó a cabo fue construcción de la Catedral llamada Catedral de Santa María la Mayor, donde antiguamente se ubicaba la antigua mezquita musulmana. Iniciada su edificación a finales del siglo XII, a pesar de ser consagrada en 1208 por el arzobispo Ximénez de Rada, no fue terminada hasta 1271.                   

Capilla de los Apóstoles y la de los Albornoz de la Catedral
Capilla de los Apóstoles y la de los Albornoz de la Catedral - Ayto. de Cuenca

Se trata de un edificio complejo en cuanto a los elementos arquitectónicos que lo componen, pues su construcción transcurre en el periodo de transición entre el Románico y el Gótico de finales del siglo XIII. Las reformas tanto en el interior como en el exterior han transformado su construcción original. Así, bajo los auspicios de Fernando III se edifica parte de la fachada gótica y la escalinata. Pero el periodo en el que se realizaron más modificaciones fue en el siglo XV. La doble girola se comienza a construir en 1448 y se añaden a la planta, también en este siglo, la sacristía y la sala capitular. En el XVI se realizan la capilla de los Apóstoles y la de los Albornoz.

En el siglo XVII se levanta la capilla del Sagrario y los arquitectos José Arroyo y Luis Arriaga reforman la fachada y las torres según el estilo barroco, aunque conservando gran parte de la traza gótica. En el siglo XVIII Ventura Rodríguez realiza varios altares clásicos. El hundimiento en 1902 del giraldo afectó a la fachada del templo cuya remodelación neogótica actual no está acabada.

La catedral consta de tres naves, una sola en el crucero. Es de planta de cruz latina. Algunos piensan que sus bóvedas sexpartitas revelan un influjo cistercience borgoñón; para otros muestra un influjo inglés por el uso de doble crucero, adorno de dientes de sierra y la torre linterna cuadrada, denominada la torre del Ángel, concebida como linterna para dar luz a la catedral.

Si el exterior de la catedral es espléndido, no lo es menos el interior con un transparente barroco que contiene el altar y sepulcro de San Julián. El triforio y la linterna son obras de la primera época de influencia normanda. La sacristía y la sala capitular son datadas en el siglo XV. Como se puede observar existen multitud de capillas de distintos estilos y épocas.

Arco de Jamete
Arco de Jamete - Ayto. de Cuenca

El claustro del siglo XVI tiene dos accesos: uno desde la iglesia desde el arco de Jamete y otro  desde la calle. Es de forma cuadrada y tiene dos alturas, la primera planta es de arquería de arcos de medio punto sobre pilastras y la segunda es de orden apilastrado  dórico. Un entablamento clásico con triglifos y metopas. La sillería es de piedra pizarrosa. Los arcos de medio punto de la primera planta son del siglo XVIII de estilo neoclásico.

Junto al templo se construyó el Palacio Episcopal, edificio de grandes dimensiones que, adosado a la catedral por el lado sur, está formado por una inmensidad de volúmenes y restos constructivos de diversas épocas. La primera obra se concluyó en 1250 junto a la segunda fase de la catedral, prosiguió la construcción de 1546 y posteriormente en el XVIII la portada principal.

Otro de los primeros edificios que se levantaron tras las conquista cristiana fue la iglesia de San Pedro, objeto recientemente de obras de restauración y  excavaciones arqueológicas. De origen gótico, es una de las fundaciones más antiguas junto a la de San Martín y parece que se levantó sobre una primera mezquita. Fue destruida en 1499 y vuelta a construir en 1604. Durante la guerra de Sucesión fue de nuevo destruida para después de 1700 ser renovada por el arquitecto José Martín de Aldehuela. Se trata de una iglesia de planta octogonal con una gran cúpula de gajos con lunetos y una torre cuadrada, adosada de tres cuerpos levantada en el siglo XVIII. Cuenta con una serie de capillas laterales entre las cuales encontramos una poligonal de alfarjería mudejar.

La judería de Cuenca, cada vez más influyente y poderosa económicamente, va ocupando la zona de la actual plaza de Mangana. Allí se construyó el edificio religioso de culto, la Sinagoga. Era una construcción de planta rectangular sostenida por pilastras adosadas a los muros laterales y cubierto de madera. La obra de los paramentos era de calicanto. Sus dimensiones son de unos veinte metros de largo por diez de ancho. La puerta principal de ingreso a la sinagoga probablemente estuviese en el muro occidental, tal y corno solía estar, con pocas excepciones, en las demás sinagogas, dando frente al lugar destinado a los libros de la Ley. La constante en la zona de la reutilización de los espacios, ha hecho que la gran mayoría de los restos estructurales del edificio hayan desaparecido o se hayan integrado en otras construcciones.

Las investigaciones arqueológicas han sacado a la luz la existencia de decoración a base de yeserías con motivos vegetales e inscripciones hebreas con fragmentos del libro del Deuteronomio, XXVIII, 8. En el muro oriental pudo localizarse el nicho con el arca o armario (Hexhal entre los sefardíes) en que se guardaban los rollos sagrados de la Ley.

Este periodo tuvo su fin de manera repentina en 1391, año en que la aljama judía fue parcialmente quemada por la sociedad cristiana.

En este siglo XIV las unidades administrativas básicas en torno a las que giraba la vida social y administrativa de los cristianos en la capital conquense eran las cuadrillas y las colaciones. El Concejo, un punto significativo en la vida jurídica, se situaba en la plaza del Carmen (antiguamente plaza de la Picota), lugar donde se construyeron soportales para tiendas de venta al público en 1493.  La judería, como hemos apuntado arriba, se situaba junto al alcázar. Por su parte, la morería, de reducidas dimensiones, se disponía entre la propia judería y las murallas del río Júcar. Pero es en este siglo cuando desaparece la diferenciación de estas dos culturas, dispersándose por toda la ciudad.

En estas fechas se construirán varios edificios, si bien las remodelaciones efectuadas con posterioridad sobre ellos, hacen que no conserven trazas de su morfología original.

Un caso es la ermita de San Pantaleón que, siendo de los edificios más antiguos de Cuenca, se fecha su origen en el siglo XIII, verá reducidas dimensiones a finales del siglo XV. Otra ermita es la de las Angustias, datada a finales del siglo XIV la edificación original, es en el siglo XVII cuando se construye un nuevo santuario sobre el precedente, siendo el producto de esta segunda fase constructiva la que se observa en la actualidad. Construida en los siglos XVI y XVII y renovada en 1756 por José Martín Aldehuela, la iglesia de Santa Cruz, adaptada al terreno sobre el que se asienta, conserva restos de una hermosa portada renacentista. Frente a este templo se levantan varias casas de época barroca. También de esta cronología son las viviendas de la calle Alfonso VIII.

En la bajada de las Angustias pueden verse los restos del muro de cerramiento exterior del convento de los Descalzos del siglo XVI. Junto a él se localizan la ermita y el atrio ajardinado cuyo acceso lateral se realiza a través de una puerta rococó y en el que existe una cruz votiva, cruz del Convertido.

Las guerras y la epidemia de la peste son las que provocan la crisis de mediados de siglo XV, trayendo consecuencias demográficas y económicas. La capital sufre una fuerte disminución en población y riqueza, recuperándose de ello a finales de la centuria. Es en los siglos XV y XVI cuando Cuenca recupera su pujanza económica gracias a la ganadería, los productos agrícolas y la industria de paños emplazados en la ciudad en siglos anteriores.

En estas fechas puede datarse  la construcción de un buen número de edificios, que como en los ejecutados en los siglos precedentes, sufrirán diversos avatares constructivos, vinculados, bien a reformas, bien a reparaciones derivadas de diversas acciones.

Vista general del convento de las Angélicas
Vista general del convento de las Angélicas - Ayto. de Cuenca

Un ejemplo significativo es el convento de las Angélicas que, fundado por el Comendador Constantino del Castillo en 1561,  cuenta con una portada gótica de medio punto y grandes dovelas. Se encontraba unida a través de una tribuna a la iglesia de San Nicolás de Bari, templo este último de una sola nave con una torre cuadrada y portada renacentista.

El monasterio se construyó en las casas de Constantino del Castillo, sirviendo las monjas en la vecina Iglesia de San Nicolás, por lo que se tuvo que construir una pasarela en 1587 que les sirviera de coro y debajo de enterratorio, situación que duró hasta 1619, momento en el que se mudaron de iglesia.

Un poco más arriba, en la misma calle se sitúa la casa de los Marqueses de Priego, construcción del siglo XV con portada limpia rejería del XVII e importante escudo gótico enmarcado por alfiz. O el palacio de los Condes de Toreno, edificio de los siglos XIII-XV y reformado en el XVII, fue residencia de Enrique de Trastámara. Este ejemplo de arquitectura palaciega cuenta con un planta rectangular, tres alturas y una fachada que resalta la importancia del piso principal.

Ya en la plaza Mayor, cerrando un ángulo, se encuentra el convento de las Monjas de San Pedro y San Lorenzo que, datado en el siglo XVI, cuenta con una iglesia de planta elíptica, cabecera y coro abovedados y una gran cúpula sin linterna sobre la nave.

Casas colgadas
Casas colgadas - Ayto. de Cuenca

Y como no hacer mención a las emblemáticas Casas Colgadas cuyo origen es del siglo XIV, siendo reforzadas en el siglo XVI y muy reformadas en el siglo XX. Adosada a éstas se encuentra la casa del Rey, datada en los siglos XIV y XV, se trata de un edificio gótico popular. También próxima está la casa de la Sirena, es un edificio de tres plantas de carácter popular y entablado visto de madera y mampostería enfoscada. O la casa del Curato, (actual Museo Arqueológico) datada en el siglo XV y en cuyo interior conserva dos lienzos con mampostería y arcada gótica.

En la calle Alfonso VIII, como ya se aludió más arriba, existen gran cantidad de casas solariegas y otras construcciones de mayor rango. Este es el caso de la casa de los Mendoza, datada en los siglos XIV-XV, con claros rasgos de casa fuerte aragonesa.

No lejos de los edificios enumerados anteriormente se encuentra el convento de las Esclavas de la Merced, que se levantó sobre el solar del palacio gótico de los Hurtado de Mendoza, en el siglo XVI. Disfruta de una iglesia con portada de estilo barroco. Sobre la antigua muralla de Cuenca se levantó el Seminario Conciliar, que es un edificio aislado de planta regular fundado en 1587 por el obispo José Flores Osorio, aunque la portada barroca se construyó en 1746. Cuenta con un retablo gótico del Maestro Horcajo y un salón de reuniones de estilo rococó.

Más abajo se localiza la iglesia de San Andrés, exenta, de planta trapezoidal y cubierta interiormente por bóvedas de arista, es una construcción del XVI con capillas renacentistas en nicho y magnífica decoración plateresca. En su exterior se divisa una torre y portada clásica, compuesta en estilo herreriano. 

Mirando al Huécar se ubica el complejo conventual de las Monjas Benitas, de 1446, es un edificio que cuenta con iglesia propia pero en la actualidad está muy reformado.

El convento de la Concepción Fransciscana, fundado en 1504 por Álvaro de Sotomayor y que desde 1313 reemplaza a una casa de los templarios situada en el arrabal, es un gran edificio de lienzos de mampostería cuya iglesia tiene una portada barroca a los pies y una portada lateral de medio punto.

El pósito de la ciudad es conocido como el Almudí, siendo un edificio de planta rectangular que conserva su portada original del siglo XVI, así como escudos y motivos ornamentales en estilo rococó con restos de policromía. Reformado en el siglo XVIII sirvió como almacén o pósito, conservatorio, gimnasio y museo.

Continuando por la calle de los Tintes, se llega a la posada de San Julián, cuya construcción, renacentista del siglo XVI, presenta una planta rectangular y dos alturas. Disfruta de un magnífico escudo en la esquina y conserva en su distribución interior gran parte de los elementos de una posada. Junto a éste se encuentra otro, denominado edificio de Las Rejas, que tiene una fachada del mismo siglo en la que se localizan cuatro ventanas que se cierran con rejas de hierro y un escudo sostenido por dos tenantes. En cuanto a su estructura es una construcción de dos plantas que se ordena en torno a un patio porticado.

De esta época data también la iglesia parroquial de la Virgen de la Luz. Ampliada en 1523, es reformada por José Martín Aldehuela en el 1764 en un claro estilo rococó. Una de sus portadas es plateresca, aunque su interior se encuentra enfoscado y pintado para ser coronado por una gran cúpula elíptica sobre tambor con ventanas.

Como se apuntó en las páginas precedentes, los siglos XVII y XVIII en la ciudad suponen un nuevo empuje constructivo, por lo que serán varias las edificaciones que se ejecuten en esa época.

Portada de la Casa del canónigo Juan del Pozo
Portada de la Casa del canónigo Juan del Pozo - Ayto. de Cuenca

Así a lo largo de la calle de San Pedro, se encuentran gran cantidad de edificaciones con solera histórica, como la casa del Canónigo Juan del Pozo, que goza de una portada adintelada de sillería con moldura barroca del siglo XVII y espléndida carpintería.

Muy cerca se encuentra el convento de las Celadoras del Sagrado Corazón que, datado en el siglo XVII, era la antigua casa palacio de los Martínez Keisler. También el convento de los jesuitas, del que queda la fachada del XVII, la escuela data del mismo siglo.

Restaurado para un uso actual, el antiguo colegio de San José, construido en el siglo XVII, sobre obras más antiguas, había sido Colegio de los Infantes del Coro de la Catedral  antes de ser casa de Juan Bautista Mazo.

En la plaza del Trabuco se encuentra el convento de las Carmelitas Descalzas, solar definitivo al que se trasladan en 1608 tras su fundación cinco años antes en la iglesia de San Martín. Se trata de un edificio de planta poligonal, alargado que se adapta a la topografía y una fachada de equilibrada composición clásica según los modos del primer barroco.

De nuevo en la Calle Alfonso VIII destaca la Casa del Corregidor o Cárcel Vieja, la cual es un palacio del siglo XVII de planta rectangular que presenta tres alturas a la calle y un volumen cúbico regular con fenestración pequeña y un alero regular de madera pronunciado a la hoz del Huécar y policromado.

Fachada de la casa de Clemente de Aróstegui
Fachada de la casa de Clemente de Aróstegui - Ayto. de Cuenca

La casa de Clemente Aróstegui, es otra casa palacio también del XVII de planta irregular, fachada principal de tres alturas y posterior de cinco, con balcones y escudos nobiliarios repartidos regularmente.

Más abajo se localiza la iglesia de San Felipe Neri, construida por el arquitecto José Martín Aldehuela en 1739 y financiada por D. Álvaro de Carvajal, se encuentra aneja al convento de los Oblatos, formando ambas estructuras un importante conjunto arquitectónico. Es una iglesia de una sola nave con forma de cruz latina, las cubiertas interiores son por bóveda de cañón con lunetos que enmarcan ventanales falsos y el crucero se cubre con bóveda baída. El entablamento, capiteles y las cornisas son cubiertas por una profusa decoración rococó.

Otro edificio de tremendo interés es la iglesia del Salvador de los siglos XVIII y XIX. Construcción de estilo neogótico cuenta con una sola nave y en su exterior destaca la portada barroca levantada sobre lo que debió de ser la parroquia del arrabal.

La iglesia del hospital de Santiago se construyó en 1766 sobre planos de Francisco Moradillo y con una intervención de Aldehuela. Se trata de una iglesia de una sola nave adosada al hospital que cuenta con una gran espadaña barroca y una portada tardía del mismo estilo. Tiene planta de cruz latina interior, crucero con cúpula de media naranja y decoración rococó. El hospital de Santiago es un edificio exento de planta rectangular ordenado en torno a un claustro interior que conserva columnas y soportes renacentistas.

La casa de los Girón y Cañizares es otro edificio del XVIII de estilo neoclásico.