Geografía

La ciudad de Córdoba cuenta con unas condiciones geográficas que han favorecido el relevante papel  histórico de este enclave desde las primeras fases de ocupación por comunidades humanas estables a finales del Tercer Milenio a.C. 

Uno de los rasgos más relevantes del entorno en el que se asienta la ciudad es la diversidad geográfica, definida por tres grandes conjuntos naturales: al norte Sierra Morena, en el centro, la propia vega o depresión del Guadalquivir y, al sureste, la Campiña. El elemento vertebrador de estas tres unidades geográficas es el río Guadalquivir, la principal arteria fluvial del sur peninsular, que a su paso por tierras cordobesas discurre paralelo a las estribaciones de Sierra Morena.

La ciudad se ubica en un auténtico núcleo de comunicaciones terrestres que permite conectar las comunidades situadas al norte de la meseta con las poblaciones del sur de la Península Ibérica. La confluencia de estas rutas coadyuva, por tanto, para que Córdoba haya recibido seculares influencias culturales que han enriquecido su historia. El asentamiento que constituye el origen del núcleo urbano se emplaza junto a un vado natural del Guadalquivir, en el punto en que es posible salvar este obstáculo natural en momentos de estiaje, justo donde el río dejaba de ser navegable en la antigüedad, con determinado tipo de naves de escaso calado. Precisamente por esta razón, constituye una ruta fluvial fundamental de penetración hacia el interior, y la principal vía comercial para la salida e intercambio de los ricos y variados recursos propios de la zona. Para ello debió disponer de un puerto y un embarcadero desde el que dar salida a estos productos.

En definitiva, estas condiciones de navegabilidad y su carácter de encrucijada de caminos (“carrefour”), para el que la construcción de un puente sobre el río resultó crucial, hacen del Guadalquivir uno de los elementos vitales en la historia de Córdoba, que ha sido acertadamente definida con el apelativo de “ciudad-puente”.

Conjunto monumental Calahorra, puente Mezquita Alcázar
Conjunto monumental Calahorra, puente Mezquita Alcázar - Ayto. de Córdoba

Este emplazamiento le garantizaba el aprovisionamiento de un amplio repertorio de recursos naturales, básicamente, la agricultura y la minería,  que hacían de este asentamiento un lugar central en el entorno más cercano: una fértil vega regada por las riberas del Guadalquivir, en las inmediaciones de una feraz campiña y al pie de Sierra Morena.

Al norte, la barrera montañosa de Sierra Morena se levanta de forma abrupta sobre la llanura fluvial, con unas características geológicas, litológicas y edafológicas heterogéneas. Aporta fundamentalmente recursos metalíferos consistentes en numerosos filones de cobre, plomo, estaño y plata, explotados desde la prehistoria reciente y durante la Antigüedad. Por otro lado, los arroyos que surcan barrancos o torronteras en las laderas de la sierra aportan caudales acuíferos superficiales y subálveos de importancia, esenciales para el aprovisionamiento de agua a la ciudad a lo largo de toda su historia. La disponibilidad de agua, incluso en momentos de intensa sequía, es una de las cualidades más favorables para la instalación de la ciudad.

En el centro de la provincia se extiende la Campiña, con un paisaje caracterizado por suaves lomas onduladas, con amplios valles separados por pequeños cerros amesetados y con terrenos constituidos por profundos depósitos sedimentarios acumulados que aportan una gran fertilidad a los suelos, que serán idóneos  para el cultivo de cereales, olivos y viñedos, la tríada base de la dieta mediterránea antigua.

Finalmente, en la zona más próxima al propio enclave histórico de Córdoba, se desarrolla una estrecha franja de la llanura aluvial paralela al curso fluvial, formada por varias terrazas, enriquecida por la abundancia del agua y los regulares aportes de limos y arcillas del propio río en su cambiante cauce y por los aluviones procedentes de los afluentes que descienden desde la sierra. La riqueza de los suelos confiere a esta zona una excepcional riqueza y feracidad para su explotación agrícola.

En definitiva, la conjunción de un emplazamiento estratégico, desde un punto de vista económico, político y militar, y el adecuado aprovechamiento de  la potencialidad de los recursos y las condiciones geográficas del entorno inmediato, en particular, el cauce del río Guadalquivir,  marcan la elección y el relevante papel histórico de Córdoba.