Patrimonio: la Edad Media y el Renacimiento

Vista aérea
Vista aérea - Ayto. de Cáceres

Cáceres ciudad abarca un rico patrimonio histórico y cultural y por ello fue proclamado ciudad patrimonio de la humanidad en el año 1986 por la UNESCO. Este acontecimiento fue debido a la buena conservación de los elementos patrimoniales que han perdurado a lo largo de los siglos, declarando patrimonio de la humanidad a la muralla del siglo XII como testimonio excepcional de las fortificaciones almohades en España, además de los elementos que forman el actual casco histórico de la ciudad, en su mayoría de los siglos XIV y XVI. Así mismo por ser un ejemplo de villa dominada por facciones nobiliarias rivales que implantan casas-fortalezas, palacios y torres, estructurando el espacio, y que además aglutina estilos artísticos muy diversos, desde el gótico y renacentista hasta influencias italianas o americanas entre otras.

La muralla, erigida a partir de la cerca romana y levantada con los materiales propios de la técnica constructiva del mundo islámico, se ha conservado en buenas condiciones hasta día de hoy, para su descripción haremos una división de los elementos de manera individual.

En un principio, como ya se ha comentado antes, la muralla almohade está ubicada y recrecida sobre la cerca romana anterior y podemos apreciarla en varios puntos. Tal es el caso del  Arco del Cristo, cuyos sillares siguen en pie. También en el actual Palacio de Toledo-Moctezuma, según datos recogidos, durante unas reformas en 1973 se pudieron apreciar varias hiladas de sillería con una inscripción. En cualquier caso, lo que si se aprecia en la mayor parte del recorrido de la muralla son los elementos almohades definidos por la construcción en mampostería y tapial, elementos identitarios de la cerca.

Muralla oeste
Muralla oeste - Ayto. de Cáceres

Sobre la cronología de la muralla almohade, los diversos estudios establecen varias propuestas que abarcarían como inicio entre los años 1184 y 1196 y argumentan que estaría terminada en torno a los años 1200 y 1210. Se conserva en 7 tramos con un ancho medio de 3 m por una altura que en algunos puntos supera los 10 m presentando todos ellos unas características similares, estos son: entre el arco de la Estrella y la torre de la Yerba, entre la torre del postigo de Santa Ana y la torre del Aver, junto a la Torremochada, junto a la torre de Caleros el extremo noreste del recinto, junto a la torre del Horno y entre la torre de Hernando Pizarro y la torre de los Pozos.

La muralla está flanqueada por torres de las cuales conservamos 11 de adscripción almohade, 9 de ellas son albarranas que se unían a la cerca mediante espigones, las torres presentan dos tipos de planta cuadrangulares y octogonales (torre Redonda y Torremochada). También tenemos torrecillas adosadas al muro aunque sólo conservamos dos localizadas entre la torre del postigo de Santa Ana y la torre del Aver y entre la torre de Hernando Pizarro y la torre de los Aljibes 

muralla romana Moctezuma
Muralla romana Moctezuma - Ayto. de Cáceres
Palacio Toledo-Moctezuma
Palacio Toledo-Moctezuma - Ayto. de Cáceres
 

Las puertas que abrirían la muralla al exterior serían 4 en su momento, respetando las antiguas puertas del periodo romano en la ciudad, una de ellas fue cegada como ya hemos comentado y se localizaría entre la torre de la Hierba y la torre del Horno; las otras dos ya desaparecidas estaría en los puntos norte y sur de la urbe, estas serían la puerta de Coria y la puerta de Mérida y por último, encontramos la puerta este, que sería el arco del Cristo o Fuente Concejo, de la cual se mantiene la estructura más o menos original, de construcción romana, pero en la que podemos localizar remodelaciones almohades y contemporáneas que se han conservado hasta nuestros días.

Murallas de Cáceres en 2013
Murallas de Cáceres en 2013 - Ayto. de Cáceres

De la estructura islámica de la ciudad sabemos que correspondía a la tipología tripartita de espacios almohade, con un gran espacio vacío para albergar tropas (albacar), la alcazaba  donde residía la autoridad y el espacio urbano (la medina) donde residiría la población estable. Estos tres espacios estarían bien definidos de manera estricta, marcados incluso con algún tipo de separación física ahora perdida.

En la parte de la alcazaba, que ocuparía la zona más elevada de la ciudad, lo que ahora es la plaza de San Mateo, se encontraría la propia alcazaba, que estaría ubicada en lo que hoy es un palacio (palacio de los Cáceres-Ovando), puesto que en 1473 Enrique IV concede la posesión a Don Diego de Cáceres Ovando para que lo hiciera.

Junto al palacio se encuentra la Iglesia de San Mateo. En numerosas ocasiones se ha mencionado que está emplazado justamente encima de lo que sería la antigua mezquita islámica, y que tendría el mihrab en el muro oriental y el patio en la propia plaza actual. Además el templo actual mantiene la cabecera recta. Pero, a día de hoy, no se ha podido constatar presencia alguna de la propia mezquita.

Dentro de ese conjunto urbano también se encuentra el aljibe almohade localizado en el palacio de las Veletas, actualmente sede del Museo de Cáceres.

Este aljibe es el claro ejemplo del problema de abastecimiento de agua de la ciudad. Se realiza probablemente entre los siglos XI y XII y para ello excavan la roca natural de pizarra e instalan una estructura cuadrangular de 13,4 m de largo por 9,9 m de ancho, con 5 naves con bóvedas de cañón peraltado que sujetan con 4 arquerías de 4 arcos de herradura apoyados en 12 columnas monolíticas romanas reaprovechadas.

Aljibe
Aljibe - Ayto. de Cáceres
Zona Pozos
Zona Pozos - Ayto. de Cáceres

Desde la alcazaba y para mitigar el problema de abastecimiento de agua también destaca el baluarte de la torre de los Pozos y la torre de los Aljibes que formarían una especie de coracha. Son dos torres albarranas que sobresalen del recinto amurallado en su flanco oriental hacia el río para formar parte de la defensa del recinto, y para poder acceder a otro aljibe islámico ubicado a escasos metros bajo la torre de los Pozos. Es un manantial natural que proporcionaría agua fresca y limpia a la población en caso de asedio y, se supone, a falta de datos arqueológicos, que contaría con un sistema defensivo propio, creando una zona segura en caso de asedio.

En lo que se refiere a la vida en la medina, el geógrafo al-Idrisi, constata que en el año 1147 comienzan la reconstrucción de 400 casas para albergar una población de 2500 habitantes, lo que nos demuestra que existió una población activa y permanente que no solo dejaron restos constructivos de carácter militar sino que, además, dieron muestra de varias manifestaciones artísticas. La más importante posiblemente sea la decoración de la torre de los Pozos, quizás sabiendo la importancia del baluarte, decidieron los decorar la torre, siendo los elementos ornamentales más complejos, elaborados y ricos en carga simbólica de cuantos se conocen de época almohade en recintos amurallados. Los elementos decorativos en este caso son  estrellas de ocho puntas, un resto de inscripción cúfica y una cinta anudada; no son elementos aislados sino que forman parte de una decoración de sillares fingidos y formas curvas que asemejan lágrimas.

Será ya en el siglo XII cuando la reconquista cristiana llegue a la ciudad de Cáceres, según avanzaban los ejércitos cristianos de norte a sur. Hizn Qázris sufrirá hasta dos asedios, el primero en 1184 cuando el Rey Fernando II cercó a la ciudad durante cinco meses sin éxito, y el segundo, por parte de Alfonso IX en 1222 que también fue repelido. Finalmente, después de una serie de intervalos de ocupación de ambos bandos, fue tomada la plaza en el año 1229 a manos de Alfonso IX.

Tras la conquista cristiana, se establece una necesidad de ocupación de la plaza, para lo cual, el propio Rey Alfonso IX concede el fuero a la urbe convirtiéndola en villa de realengo, es entonces cuando comienza la llegada de los diversos pobladores, que traerá consigo una importante remodelación urbanística al ir construyendo sus viviendas intramuros, adaptando calles y casas según los derechos y obligaciones recogidas en los fueros (que obligaban a conservar y reparar las murallas) y adaptando la configuración de las calles en torno a los centros parroquiales al modo medieval cristiano. Esas primeras viviendas serian en su mayoría pequeñas casas de una sola planta que contarían con pocas habitaciones y algunas de ellas con corral hacia el exterior.

La población que va ocupando la ciudad es de diversa índole, aparte de los cristianos repobladores sabemos de la llegada de los primeros judíos a mediados del siglo XIII. Ya en el siglo XV, concretamente en 1479,  llegaron a contabilizarse unas 130 familias. Los judíos ocuparon la vertiente oriental de la ciudad, lugar en el que posiblemente se encontró a la judería antigua, que abarcaba las calles del Rincón de la Monja, el adarve del Cristo, la calleja del Moral y parte de la cuesta del Marqués, todo ello en torno a la antigua sinagoga, hoy desaparecida, estaría ubicada donde la actual ermita de San Antonio.

Casa Mudéjar
Casa Mudéjar - Ayto. de Cáceres

En el Cáceres medieval también se contaba con población musulmana. La Ribera del Marco era un pequeño arrabal al noroeste donde destacaban por el cultivo de las huertas. Por supuesto también hubo población mudéjar durante los siglos XIII y XIV, de cuya presencia quedó constancia en la Casa Mudéjar, ubicada en la Cuesta de Aldana.

El edificio fue erigido a finales del s. XIV y principios del s. XV y se puede ver con claridad la fabricación en dos cuerpos, el inferior en mampostería y el superior de ladrillo, donde destaca un vano geminado de arcos túmidos y decoración en bandas de dientes de sierra.

La vida económica y social de la urbe a partir del siglo XIII empieza a desplazarse extramuros debido al aumento demográfico y por la instauración de la feria anual que se celebraba en la actual Plaza Mayor, que si bien ya existía desde el siglo XIII no acabó de estar totalmente definida hasta el XIV. Dicho espacio estaba dividido en portales cubiertos por bóvedas de aristas y arcos de medio punto que albergaban tiendas gremiales más permanentes, además constaba de edificios públicos como la casa consistorial, la cárcel y un edificio religioso donde actualmente se encuentra la ermita de la Paz del siglo XVIII.  El mercado era anual con una duración de un mes. El espacio de la misma plaza se empleaba para le celebración de fiestas taurinas y  procesiones.

Debido a esta expansión podemos apreciar como ya, a partir del siglo XIV, se van instalando los primeros barrios gremiales, siendo el primero documentado el de los caleros, en la calle que actualmente mantiene el nombre.

Es en estos momentos cuando se establecen dos nuevos centros parroquiales en la ciudad extramuros: San Juan y Santiago.

Iglesias
Iglesias - Ayto. de Cáceres

La iglesia de Santiago tiene origen en un templo anterior fundado por la orden de los Fratres de la Espada (germen de la Orden de Santiago) entre los siglos XII y XIII. Ya en el siglo XIV se levantó un templo mayor con un marcado estilo gótico, en cuyo interior se custodia un retablo de la misma cronología de Alonso Berruguete.

La iglesia de San Juan Bautista consta con una nave de tres tramos, con bóveda de crucería con terceletes. Presenta un ábside poligonal y dos accesos. Data de entre los siglos XIV-XV y también es conocida como San Juan de los Ovejeros, donde acudían los pastores cuando se acercaban a la urbe habitualmente motivados por la feria anual.

Iglesia de San Juan
Iglesia de San Juan - Ayto. de Cáceres

Estos centros parroquiales articulaban el desarrollo de la ciudad extramuros, creándose barrios y calles gremiales que unían los templos en el tejido urbano. Así se crearon, cerca de San Juan, hacia el exterior la calle Pintores, la Corredera, calle Carniceros o Solanas y hacia el interior, entre la muralla y el templo, la calle Gallegos, calle Hornos o Cornudillas entre otras.

Aunque no solo los gremios se expanden hacia este flanco de la muralla. Por necesidad habrá grupos que se instalen junto al río, como por ejemplo los curtidores o las tenerías por su cercanía al agua.

Surge también en esta expansión la judería nueva al norte de la Plaza Mayor, entre las calles Paneras y Margallo, estableciendo su centro en la calle de la Cruz. Erigen su sinagoga que posteriormente será la ermita de la Cruz y, en la actualidad, el palacio de la Isla. Éste se construyó en el siglo XVI y, durante el siglo XVIII, fue la residencia de la familia Blázquez, marqueses de la Isla. Hoy es sede de la biblioteca y el archivo municipal, además de centro de exposiciones.

Será ya durante los siglos XV y XVI cuando una vez configurado el entramado urbano de la ciudad, se remodelen tanto los edificios civiles como los religiosos. Los palacios nobiliarios adquieren mayores dimensiones y se define la estructura urbana que hoy podemos observar en el casco histórico de la ciudad.

La imagen actual del centro histórico no se corresponde con la original, hay que tener en cuenta que, por orden de Isabel la Católica, se produce un desmoche de los principales  palacios de la ciudad como consecuencia de la guerra de sucesión castellana, que provoca conflictos continuos entre familias nobles. A raíz de estos enfrentamientos se realizan algunas construcciones como puentes (palacio de Mayoralgo) o arcos hacia la muralla (palacios de la Generala y Golfines de Arriba). Un acto más bien político y simbólico fue el hecho de desmochar las torres, ya que en 1477 cuando la Reina Isabel jura conservar y defender los fueros de la ciudad en el auditorio. 

Palacio Mayoralgo
Palacio Mayoralgo - Ayto. de Cáceres

Los palacios y viviendas de Cáceres presentan diferentes tipologías:

La construcción más humilde es habitualmente de una planta, en la que convivían animales y personas, dando lugar a un ambiente bastante degradado. Serían las casas solariegas con corral hacia la calle.

Los palacios, viviendas de las clases más ricas, combinarán, el nuevo estilo renacentista con los elementos de tradición medieval. Normalmente se concentran en la zona más alta del interior del recinto amurallado, aunque algunos ocuparán parte de la judería antigua como los Duran de la Rocha o los Figueroa en la cuesta del Marqués. Sin duda estos edificios marcan el paisaje urbano de la ciudad monumental, abundando la tipología de casa fuerte, condicionando el trazado urbano con un gran carácter social. El palacio cacereño del siglo XV y XVI es la mezcla entre el gótico y el renacimiento, no solo civil sino religioso también. Aúnan el carácter de fortaleza con el de residencia de lujo, sin renunciar a la presencia defensiva de las casas fuertes, también marcado por esa competencia entre las diferentes familias por ser superiores que, al final motivaría, el desmoche de las torres.

En el siglo XVI el palacio es diferente del medieval en estructura interna aunque muestra elementos como alfices o matacanes al exterior propios de la época anterior. Está muy marcada la presencia del patio de planta cuadrada como elemento articulador de espacios ya que se sitúa en el centro, salvo los de planta algo más alargada que se dispone inmediatamente junto al zaguán, como es el caso del de Golfines Abajo. El patio suele contar con galería de doble altura con arquería superpuesta en los cuatro frentes y consta de pozo en su centro. La planta baja estaba destinada a servicios: cocina, caballerizas, habitaciones generales, etc.). Son construcciones de una o dos plantas con puertas de arco de medio punto con dovelas de gran tamaño con o sin alfiz, con escudo (dentro de alfiz) y ventana que se dispone en el eje de la puerta también dentro alfiz. El escudo de armas juega un papel fundamental pues permite identificar al propietario y las familias y además muestra el linaje o fusión de casas nobles.

Palacio Golfines de Abajo
Palacio Golfines de Abajo - Ayto. de Cáceres
Palacio Carvajal
Palacio Carvajal - Ayto. de Cáceres

Será a finales del XVI cuando se reemplazan todos los elementos góticos y aparece el estilo plateresco, con un fuerte purismo arquitectónico que llega incluso al manierismo. Las dovelas serán almohadilladas, se introducen elementos como las puntas de diamante, estípites antropomorfos, etc. Las ventanas se harán adinteladas y rectangulares y hasta veremos la presencia del balcón de esquina como en los palacios de Godoy, Galarza o casa de los Trucos y palacio de Carvajal.

También aparecerán las ventanas geminadas con parteluz y las cornisas con elementos zoomorfos y antropomorfos a modo de gárgolas, rematándose las fachadas de los edificios con cubiertas de dos y cuatro aguas con teja árabe. El material más empleado será el granito pero también se alterna con cuarcita, incluso ladrillo, que cubrirán con argamasas de cal y arena, imitando la piedra con un dibujo esgrafiado para disimular el empleo de material más pobre. La madera quedará relegada al interior.

Muchos son los palacios cacereños que se distribuyen tanto dentro como fuera del recinto amurallado y cada uno de ellos con sus peculiaridades individuales que los hacen únicos, desde el palacio de Godoy, el de Camarena (extramuros), los Golfines de Arriba, que mantiene su torre gracias a la cédula real otorgada por Fernando el Católico en 1506, el palacio de Moctezuma con sus magníficas pinturas de colores vivos en las salas romana y mejicana o el palacio de la Veletas hoy Museo Arqueológico Provincial, con sus piezas cerámicas verdes y blancas en la balaustrada, gárgolas y pináculos. Todos ellos convierten a la ciudad de Cáceres en un conjunto único, donde se aúnan diferentes estilos y épocas históricas.

Palacio de las Veletas
Palacio de las Veletas - Ayto. de Cáceres

En cuanto a los edificios religiosos, cabe destacar los cuatro centros parroquiales, dos  intramuros, Santa María y San Mateo y los dos extramuros San Juan y Santiago. Además a finales del siglo XVI existían cinco conventos, dos intramuros: el de Santa María de Jesús (fundado por las jerónimas en XV), cuyo solar ocupa actualmente el palacio de la de la Diputación provincial de Cáceres en la Plaza de Santa María, y el de San Pablo, construido en el siglo XV frente a la Iglesia de San Mateo; fuera de la muralla se encuentran el convento de Santo Domingo, fundado en 1524, el de San Francisco, del siglo XV, y el de Santa Clara  del año 1593.

Santa maria
Concatedral de Santa Maria - Ayto. de Cáceres

La Concatedral de Santa María perteneciente a la Diócesis de Coria-Cáceres. También llamada Santa María la Mayor, es un edificio de finales del siglo XV principios del XVI erigido sobre un templo anterior del siglo XIII, como se puede observar en los enterramientos empotrados en el exterior del muro de 1316. En su interior destacan la capilla de San Miguel, el coro alto y la torre campanario que actualmente es visitable. El material empleado para su construcción son, fundamentalmente, sillares de granito bien trabajados. Tiene una disposición en planta de tres naves divididas en seis tramos, con tres portadas, siendo la principal la norte, hacia la plaza, que está compuesta por arquivoltas del gótico tardío y un parteluz donde originariamente habría una escultura de la Virgen. Las cubiertas apoyan sobre arcos fajones y formeros sobre pilastras y sobre bóvedas góticas de crucería. El ábside es semipoligonal irregular, siendo el templo una obra de Pedro de Ybarra y Pedro de Marquina (cantero).

El retablo mayor es de tres cuerpos con cinco calles y ático, fechado entre 1549 y 1555 realizado por Roque de Balduque y Guillén Ferrán.

Iglesia de San Mateo
Iglesia de San Mateo - Ayto. de Cáceres

La Iglesia de San Mateo fue erigida en 1510 sobre un templo cristiano anterior que, a su vez, posiblemente se levantó sobre la antigua mezquita islámica. Es una obra de Pedro de Ybarra,  Gil de Hontañón y  de Guillen Ferrant.  La portada principal, que en este caso es renacentista, cuenta con relieves de San Pablo y San Pedro en las enjutas del arco carpanel y de San Mateo en un medallón central. El templo tiene dos portadas laterales más sencillas, una de ellas tapiada, y torre campanario de tres cuerpos. La disposición del templo en planta es de cabecera recta, con una sola nave de cuatro tramos, la bóveda  es de crucería de terceletes que se apoya sobre pilastras.