Itinerario I: Los Primeros Pobladores de la Ribera

  1. Ronda de San Francisco. La Vía de la Plata.  Esta ruta parte de la plaza de San Francisco y discurre por toda la ronda homónima. La importancia de esta calle radica en que coincide con la calzada romana de la Vía de la Plata en su entrada sur a la ciudad cuyos restos continúan ocultos en el subsuelo.
  2. Iglesia-Convento de San Francisco.  Avanzando por la ronda de San Francisco, a la izquierda de la calle, se llega a la iglesia-convento de San Francisco del siglo XV. Tanto en su fachada como en su interior sufrió varias rehabilitaciones debido a los daños sufridos en la Guerra de Independencia (1808-1814) y con la desamortización de Mendizábal. La construcción está presidida por un patio delimitado por una arcada compuesta de cinco arcos. Muchos han sido los usos que se le han dado: iglesia, colegio de teología, biblioteca, etc. En la actualidad se destina a la celebración de congresos y el acceso público está limitado a los usos anteriormente citados.
  3. Ribera del marco: corredor ecoturístico. Detrás de la iglesia se extiende el camino de la Ribera del Marco, un corredor de tierra que discurre siguiendo el curso del arroyo de la Ribera y que se está recuperando para el disfrute de los cacereños. El arroyo, con una longitud de casi 7 km., corre paralelo a la ciudad y fue un elemento esencial para la evolución de los grupos humanos a lo largo de la historia. Gracias a este cauce muchas culturas se asentaron en esta zona, prueba de ello son la cueva del Conejar, la de Maltravieso, el campamento romano de Castra Caecilia, etc.
    Se puede acceder a este corredor siguiendo la ronda de San Francisco hasta la residencia San Pedro de Alcántara; frente al aparcamiento de la residencia, sale la calle Huerta del Conde. Al fondo de la calle, al lado de un cartel informativo, existe un caminito de tierra que enlaza con el sendero de la Ribera del Marco. Es un paseo agradable desde donde se pueden disfrutar de distintos puntos de vista de la ciudad y realizar actividades al aire libre.
  4. La Iglesia del Espíritu Santo. Una vez finalizado el tramo de la Ribera del Marco salimos de nuevo a la ronda de San Francisco, en cuyo frente vemos un pequeño jardín y a su lado se levanta la iglesia del Espíritu Santo. La construcción original data del siglo XIV y es de estilo mudéjar, aunque ha sufrido varias remodelaciones como el añadido del pórtico en el siglo XIX cuando los franceses la destruyeron, o la casa en el siglo XX.
  5. Cueva de Maltravieso. Siguiendo por la ronda de San Francisco, se llega a una rotonda, a mano derecha sale la avenida Cervantes, y allí, al comienzo de la calle, se encuentra un parque público donde se encuentra la cueva de Maltravieso, que fue descubierta en 1951 en el curso de unos trabajos de explotación de una cantera de caliza.
    Al fondo del parque se ve la entrada a la cueva, cerrada al público. La cavidad tiene una extensión de 150 m y cuenta con distintas salas, como la de las Columnas, la de los Huesos, la de las Pinturas o las Chimeneas. El uso de la cueva se ha rastreado hasta la Edad del Bronce. Así mismo conocida por albergar un importante conjunto de arte parietal en el que destacan las representaciones de manos, la mayor parte en negativo, del Paleolítico Superior. También en el parque podemos visitar el Centro de Interpretación de la Cueva de Maltravieso donde, entre otros elementos informativos, se puede entrar en una reconstrucción de la sala de las pinturas y hacer una visita virtual a la cueva.
Maltravieso
Maltravieso - Ayto. de Cáceres
Maltravieso
Maltravieso - Ayto. de Cáceres
 
Maltravieso
Maltravieso - Ayto. de Cáceres
  1. Cueva del Conejar y Cueva de Santa Ana. Volviendo a la ronda de San Francisco, de nuevo en la rotonda, se debe continuar de frente hacia la urbanización Vistahermosa. Una vez allí, hay que seguir la calle Juan Sebastián Bach hasta la tercera calle y girar a la izquierda por calle Beethoven. A mitad de ésta, a la derecha, cerrada al público, se ubica la cueva del Conejar donde se han recuperado restos del Neolítico, del Calcolítico y de la Edad del Bronce.
    La cueva de Santa Ana está dentro del campamento militar del CEFOT 1, a 12 km. de la ciudad, en una colina cercana a un arroyo. No está abierta al público por cuestiones de seguridad.