Patrimonio: la desintegración del Mundo Vettón y la Ciudad Romana

Las esculturas zoomorfas (“Verracos”)

Tras más de 300 intervenciones en el solar de la ciudad de Ávila, se está en condiciones de rechazar la existencia de un asentamiento vettón, habiendo de encuadrarse la fundación de la ciudad de Óbila a mediados del siglo I a. C., consecuencia del abandono definitivo de los castros del entorno (Ulaca, Las Cogotas y La Mesa de Miranda) y con la finalidad de organizar la presencia romana en la comarca.

El elevado número de esculturas zoomorfas distribuidas por la ciudad tienen que ver con el mundo vettón, pero ya bajo el dominio romano; el resto son esculturas llegadas  de otros lugares de la provincia. Así, los “verracos” de la ciudad de Ávila se agrupan en:

Verraco vettón. Palacio de los Verdugo
Verraco vettón. Palacio de los Verdugo - Ayto. de Ávila
  1. Esculturas zoomorfas vettonas de gran tamaño (siglos V-II a.C.), que se las supone un valor mágico, de protección del ganado, y que tendrían una funcionalidad como hitos en el paisaje, indicadores de  recursos esenciales para el ganado (pasto y  manantiales). Han sido traídas de otros puntos de la provincia; es el caso de las esculturas ubicadas en Delegación de Hacienda, palacio de los Verdugo, torreón de los Guzmanes, palacio de Pedro Dávila (3), jardines del Marqués de Santo Domingo, Palacio de Travesedo (3) y Plaza de Adolfo Suárez.
  1. El resto  proceden de la ciudad de Ávila, habiendo de diferenciar entre:
Escultura zoomorfa (SS.II-I a.C) reutilizado en fábrica de edificio de la calle Estrada
Escultura zoomorfa (SS.II-I a.C) reutilizado en fábrica de edificio de la calle Estrada - Ayto. de Ávila
  • Esculturas pre-romanas ejecutadas en contexto de la romanización (siglos II-I a.C.) que, de un tamaño intermedio, estarían en relación con monumentos funerarios. En la ciudad se hallan varios, algunos reutilizados en la fábrica de  edificios, como es el caso del embutido en un edificio de calle de San Segundo c/v calle Eduardo Marquina, el del Museo de Sta. Teresa o el de la base de la torre de San Nicolás; de este tipo es el cerdo echado sobre la maqbara musulmana (una vez que este fue clausurado, tal vez como ofensa a las creencias musulmanas) y los hallados in situ en la ribera del río Adaja (2), depositados en el Museo Provincial; también en este capítulo se incluyen los ubicados en el palacio de Pedro Dávila, jardines del Marqués de Sto. Domingo y el Parador Nacional,
Escultura zoomorfa (cupa, S.I-II d.C) reutilizado en muralla medieval
Escultura zoomorfa (cupa, S.I-II d.C) reutilizado en muralla medieval - Ayto. de Ávila
  • Esculturas de tradición vettona de periodo romano (siglos I a.C. - II d.C.). De pequeño tamaño, están relacionadas con el ritual funerario de incineración (cupae de cubrición de cistas cinerarias). Al menos 10 ejemplares  fueron reutilizadas en la fábrica de la muralla medieval, teniendo su origen en la necrópolis altoimperial de la ciudad. Otro verraco se halló en las inmediaciones del Episcopio y también en la zarpa de cimentación del ábside central de la iglesia de San Andrés se reutilizó una escultura de este tipo. Otros ejemplos son los del palacio de Travesedo y de Pedro Dávila, Jardines del Marqués de Sto. Domingo (3), patios de la Catedral, Bóvedas del Carmen y Mansión de los Lezquina, al margen de los depositados en el Museo Provincial (7).
Escultura zoomorfa tallada in situ. Puerta de San Vicente
Escultura zoomorfa tallada in situ. Puerta de San Vicente - Ayto. de Ávila
  • En la puerta de la muralla de San Vicente se hallaron dos esculturas, una en cada lateral, y con la particularidad de hallarse in situ una de ellas, tallada en un afloramiento granítico y asociada a un nivel de mediados del siglo I a.C.; en el lateral opuesto, y en posición secundaria, se halló otra escultura de dimensiones similares. Han sido interpretados bajo la posibilidad de que, durante el siglo I a.C.,  existiese un acceso a un espacio urbanizado que estuviese flanqueado por dos esculturas, pero que no obligatoriamente implicaría el acceso de una muralla.

La ciudad romana

Delimitación de la ciudad romana y estructuras conservadas. Necrópolis y santuarios romanos
Delimitación de la ciudad romana y estructuras conservadas. Necrópolis y santuarios romanos - Ayto. de Ávila

Óbila se funda a mediados del siglo I a.C., posiblemente con el final de la Guerras Civiles (49-45 a.C.). Depósitos estratigráficos de este momento fundacional, caracterizado por los materiales de tradición indígena asociados a estructuras negativas –fosas- y la ausencia de sigilatas, se han identificado en el Mercado Grande, en la Puerta de San Vicente, en los jardines del Palacio de los Águila, en el antiguo convento de los Padres Paules o en la calle de la Vida y La Muerte, espacios en los que se desarrolla una secuencia estratigráfica que abarca hasta época bajoimperial.

Cuestión de interés es definir los límites de la ciudad. Tiempo atrás se vino defendiendo que la muralla medieval se erigió, en todo su perímetro, sobre el trazado de una cerca  romana; la arqueología ha desmentido esta hipótesis, evidenciando cuáles serían los  límites de la ciudad romana: el occidental lo marcaría una línea imaginaria desde el arco del Carmen al de la Santa; por el Este desbordaría los límites de la posterior muralla medieval, alcanzando la plaza de Italia; y al mediodía y septentrión se coincidiría con la línea de muralla del siglo XII, pero por razones orográficas, y no porque la muralla medieval se levantase a partir de una cerca anterior.

Sin embargo,  las investigaciones llevadas a cabo en la puerta de San Vicente aportan una secuencia constructiva que defiende que al menos una parte del lienzo oriental se elevaría a partir de una construcción previa. En este sentido hay quien interpreta las  dos esculturas zoomorfas que estarían flanqueando un acceso de mediados del siglo I a.C. Ya de época julio-claudia o flavia, sería una cimentación de opus quadratum en caleña y una jamba que marcaría un primitivo acceso. Adosada a este lienzo romano, se construiría una torre de planta cuadrangular en sillería de granito, que sus excavadores datan con posterioridad al siglo VI y anterior al siglo XII. El alzado de parte de la torre cuadrangular queda visible, y en el siglo XII la torre se ampliará en  aparejo de mampostería, desarrollando un cubo semicircular.

El periodo altoimperial (siglos I-II d.C.), y no alcanzando Óbila la notoriedad de otras urbes de Hispania, supondrá el apogeo de la ciudad. La intervención en los jardines del palacio de los Águila (conjunto estructural conservado en el sótano del nuevo edifico) y en el antiguo convento de los Padres Paules (actual sede del Servicio Territorial de Fomento, donde se pueden contemplar parte de estas estructuras), con una secuencia que abarca desde mediados del siglo I a.C. hasta el siglo XVI,  muestran un urbanismo dinámico, con viviendas sencillas, pero con elementos de canalización de aguas y atarjeas que implican un desarrollo urbano.

En torno a la plaza del Mercado Chico, se han hallado, reutilizados en construcciones posteriores, grandes sillares y elementos de columnas romanas que podrían proceder de  construcciones altoimperiales, desmanteladas a partir del siglo III d.C., y que apuntalarían la hipótesis de que la plaza del Mercado Chico se trazaría sobre el antiguo foro, en torno al cual se distribuirían los edificios públicos y de culto.

En los jardines del palacio de los Águila un  incendio, a principios del siglo III d.C.,  pondría fin a la ocupación altoimperial, iniciándose una nueva fase constructiva, en la que se reutilizarán grandes sillares procedentes del desmantelamiento de edificios  del periodo anterior. Este fenómeno hay que entenderle dentro de la crisis generalizada del siglo III d.C. en Hispania, agudizada en los siglos IV-V d.C. La situación de inestabilidad conllevaría el amurallamiento de la ciudad (en este momento parece encuadrarse la torre cuadrangular de sillería visible en la puerta de San Vicente)

Fragmento de mosaico (S.IV-V). Antiguo Hotel Inglés
Fragmento de mosaico (S.IV-V). Antiguo Hotel Inglés - Ayto. de Ávila

En este periodo se enmarcan tres domus que, entre el actual Mercado Chico y la catedral, dan idea de una cierta grandeza de la ciudad: en la plaza de la Catedral, en el antiguo Hotel Inglés, y aunque muy arrasada por las posteriores ocupaciones (se suceden estructuras de época visigoda, de la plena Edad Media, del siglo XVI y del siglo XIX), se exhuma una estructura doméstica a la que se le asocian estucos y mosaicos geométricos (los únicos hallados in situ en la ciudad, cuya puesta en valor está planificada).

Muy próxima, en los patios traseros del palacio de los Velada, se excavó una estructura a la que se asociaban estucos; en la calle Caballeros, 17, también estarían las paredes estucadas, además de recuperarse tres basas de columnas, reutilizadas en una construcción visigoda, que podrían proceder del peristilo de la domus bajoimperial.

Jardín de Prisciliano
Jardín de Prisciliano - Ayto. de Ávila

En el denominado Jardín de Prisciliano, junto a la puerta de San Vicente, se excavaron un horno cerámico y otro de vidrio datados en los siglos IV-V d.C. En este espacio arqueológico visitable, además se conservan el zócalo de una estructura habitacional del siglo I-IV d.C., y una edificación de planta rectangular encuadrada entre los siglos IV-VII, al margen de estructuras de periodos posteriores.

Las necrópolis

 

Necrópolis altoimperial de los jardines de San Vicente. Al levantar la muralla medieval, en el lienzo oriental, se reutilizaron numerosos materiales romanos, en granito gris-azul, procedentes de la desmantelación de una necrópolis romana de incineración. Estelas, aras, cápsulas de cenizas, cupae, cornisas, basamentos, columnas, verracos,..., se integrarán en la fábrica de la muralla medieval, haciendo de este lienzo un auténtico muestrario de los elementos que configurarían los monumentos de la necrópolis y de la epigrafía de los siglos I-II d.C., estudiada por el ilustre arqueólogo abulense Emilio Rodríguez Almeida.

Cistas de incineración (S.I-II d.C) reutilizadas en la fábrica de la mu
Cistas de incineración (S.I-II d.C) reutilizadas en la fábrica de la mu - Ayto. de Ávila

La necrópolis hubo de extenderse por la actual plaza y jardines de San Vicente, hipótesis ésta que la arqueología no ha podido verificar, aunque parece lógico pensar que  este material no habría de estar muy alejado del lugar en que fue reutilizado.

Necrópolis tardorromana de la carretera de Burgohondo

En 1975 en el ensanche meridional de la ciudad en el barrio de San Nicolás, se destruyó una necrópolis de inhumación bajoimperial (siglos III-IV d.C.), en la que los cadáveres se enterraron en fosas excavadas en el sustrato reforzadas con lajas de granito. Gutiérrez Palacios dio la  noticia e hizo una interpretación de los materiales rescatados de las terreras. Con esta necrópolis se relaciona un monumento bajo túmulo documentado en las huertas de San Nicolás, al cual se asociaban tres inhumaciones, en fosa simple, con orientación oeste-este.

Estela funerari (S.I-II d.C) reutilizada en muralla
Estela funerari (S.I-II d.C) reutilizada en muralla - Ayto. de Ávila

Necrópolis y templo de la plaza del Ejército: Al exterior de la cabecera de San Pedro y de la de Santa María la Antigua, y amortizada por el cementerio de periodo visigodo y medieval-moderno, se constata una necrópolis de inhumación bajoimperial (siglos III-V d.C.). Son inhumaciones en fosa excavadas en el sustrato geológico y sin ajuares. Se asociaría a un templo con cabecera semicircular y orientada al este, Templo y necrópolis se conservan soterrados,

Los templos y santuarios paganos

En el siglo IV el cristianismo se convierte en la religión oficial del Imperio. La nueva religión irá desplazando las antiguas creencias, motivando  la clausura de los templos paganos. En un intento de poner fin a los cultos paganos, se impulsará la cristianización de los templos anteriores mediante su adaptación al nuevo ritual, incluso con su demolición y construcción de nuevos templos cristianos donde antaño se erigían santuarios paganos.

Ara votiva en iglesia de San Martín
Ara votiva en iglesia de San Martín - Ayto. de Ávila

En la ciudad de Ávila la arqueología no ha detectado este proceder durante los primeros siglos de cristianismo, sin embargo, sí evidencia que algunas construcciones románicas, erigidas sobre los que se insinúan como solares de antiguos santuarios paganos,  suponen la culminación de este proceso de cristianización. Así se intuye en la iglesia de San Andrés, donde, además de un depósito bajoimperial asociado a estructuras edilicias, se localizó una pequeña escultura zoomorfa reutilizada en la zarpa de cimentación del ábside central; en la basílica de San Vicente que, levantada sobre depósitos datados en los siglos I-II d.C., algunos autores intuyen un origen pagano ligado al culto a Mitra; en la iglesia de San Martín, en cuya fábrica se reutiliza un ara votiva altoimperial; en las desaparecidas de San Silvestre y San Pelayo, de las que procederían sendas aras votivas; en la ermita de San Sebastián (actual San Segundo), donde en la escalinata de acceso se reutilizó un ara votiva del siglo II d.C. (una cápsula de cenizas reutilizada en el puente viejo sobre el Adaja, así como dos esculturas zoomorfas y una estela funeraria incluidas en el lienzo de la muralla medieval, podría proceder de este mismo santuario); y en la iglesia de San Nicolás, donde en la base de la torre queda embutida una escultura zoomorfa

Dos iglesias más, con una cronología posterior, también aportan testimonios acerca de antiguos lugares de culto romanos: Ntra. Sra. de las Vacas (siglo XV), donde se conserva una placa altoimperial (siglo II d.C.) dedicada a Nerón Claudio, e iglesia de Mosén Rubí (siglo XVI), en cuyas inmediaciones se hallaron un ara votiva dedicada a Júpiter, una cupae y grandes sillares procedentes de una construcción relevante.

El periodo visigodo

Plaza del Ejército (cabecera de iglesia de San Pedro)
Plaza del Ejército (cabecera de iglesia de San Pedro) - Ayto. de Ávila

En este momento se encuadra un centro de culto que, con orientación oeste-este, se data en los siglos V-VI. A este templo, que se conserva soterrado, se asocian inhumaciones en cistas ejecutadas con tégula curva y plana, registrándose algún ejemplo en finas lajas de pizarra. Indistintamente se orientan oeste-este y sur-norte, inhumándose dentro y fuera del templo; no se han constatado ajuares. Este templo se construye muy próximo a otro de época bajoimperial, en el mismo ámbito en que siglos más tarde se construirá la iglesia de San Pedro y la de Santa María la Antigua.