Patrimonio: del siglo XVIII al siglo XX

El patrimonio histórico-arqueológico de la ciudad a partir del siglo XVIII evidencia la crisis a partir de esa época, y por ello es relativamente escaso. Tras la exclaustración de las órdenes religiosas y traslado de la universidad a Madrid, los inmuebles de los antiguos colegios-conventos menores, mudarán sus usos a instalaciones mayoritariamente militares, sólo se salvará  la manzana donde se localizó el colegio Mayor de San Ildefonso gracias a la sociedad de Condueños constituida en 1851 para salvaguardar parte del patrimonio constructivo de Alcalá. En el siglo XIX se construyen Ayuntamiento en 1870 sobre el antiguo colegio-convento de Clérigos Ministros de los Enfermos de San Carlos Borromeo y de San Camilo de Lelis, también conocido como de Agonizantes, y el palacio de los Casado sobre el antiguo colegio-hospital para estudiantes pobres de San Lucas y San Nicolás, ideado por Cisneros en 1513 pero que no se abrió hasta 1540 en unas casas junto a la puerta de Santiago convertido en palacio neoclásico con un hermoso jardín en la parte trasera. Durante las labores de restauración llevadas a cabo en el edificio se localizaron las esculturas de los dos santos protectores que posiblemente estarían en hornacinas en la fachada, en la actualidad se encuentran en el Centro de Interpretación del Burgo de Santiuste.

Con todo, existen algunos edificios singulares y determinadas muestras de arqueología industrial aceptablemente conservadas. Además de los elementos que aquí desarrollamos, cabe mencionar elementos como los molinos, alguno, como el molino de las Armas, documentado desde el siglo XVIII, conservando parte de su estructura y su maquinaria del siglo XIX, actualmente en un proceso de rehabilitación por parte de sus propietarios.

Molino de las Armas
Molino de las Armas - Ana Lucía Sánchez
Palacete Laredo
Palacete Laredo - Ayuntamiento Alcalá de Henares

El palacete Laredo es uno de los mejores ejemplos del estilo ecléctico de ladrillo del siglo XIX en la Comunidad de Madrid. Ubicado en el paseo de la Estación, en el interior de la ciudad, sin embargo su constructor y propietario lo levantó en las afueras del centro urbano  de Alcalá de Henares a modo de castillo medieval rodeado por un jardín y una huerta con tapia de fábrica que lo aislaba del exterior. Su estilo claramente historicista está inspirado en el arte nazarí, gótico y mudéjar, y al exterior recurre al ladrillo combinado con la piedra y la madera, las cerámicas vidriadas, los azulejos toledanos, las yeserías policromadas y las vidrieras de color, en un notable esfuerzo decorativo. En su interior, encontramos una serie de salas de distinta inspiración artística: arte nazarí, gótico o neoclásico. Incluye entre sus elementos piezas arqueológicas originales de varias procedencias como las bóvedas y columnas del Castillo de Santorcaz, artesonados y cúpulas del palacio de los Condes de Tendilla de Guadalajara, columnas del jardín de la penitenciaria de Jesuitas de Monte Loranca o los azulejos árabes del palacio de Pedro I el Cruel. Son visitables seis salas, destacando la  sala Árabe y el salón de Reyes. Actualmente el Palacio Laredo es sede del “Centro Internacional de Estudios Históricos Cisneros”, que incorpora un pequeño museo.

El llamado palacio de Laurent (actual colegio Calasanz) es otra de las escasas muestras de la arquitectura contemporánea de Alcalá, y uno de sus edificios más desconocidos. Propiedad desde 1861 del fotógrafo Jean Laurent y Minier, se trata de un edificio singular de estilo barroco, conservándose especialmente varios elementos estructurales y decorativos de inspiración modernista, neoclásica o historicista en el interior.

Fachada principal de la Casa Consistorial, antiguo Convento de Agonizantes
Fachada principal de la Casa Consistorial, antiguo Convento de Agonizantes - Ayuntamiento Alcalá de Henares
Palacio del Marqués de Morante o de los Casado, antiguo Hospital de San Lucas y San Nicolás
Palacio del Marqués de Morante o de los Casado, antiguo Hospital de San Lucas y San Nicolás - Óscar Masats

Como muestra de la actividad industrial de Alcalá en torno a la elaboración de materiales de construcción que se produce a partir de la segunda mitad del siglo XIX, y sobre todo en la década de los años cincuenta del siglo pasado, coincidiendo con el auge generalizado de la construcción en Madrid, han quedado dos muestras de arqueología industrial: la  fábrica Cerámica Cermag, en el paseo de Pastrana, en un parque municipal, concretamente uno de sus elementos más característicos, el horno Hoffman: una estructura de planta rectangular con una gran galería de sección abovedada subdividida a su vez en cámaras, que se calentaban progresivamente. Y cerca de ésta la chimenea de otra importante fábrica cerámica, la Pinilla, de aproximadamente 1934.

Buena muestra de esta arqueología industrial es también la fábrica de harinas la Esperanza, levantada entre 1914 y 1916 en la calle Daoiz y Velarde, sobre edificios anteriores. Es una harinera de sistema eléctrico, con molinos de rodillos de fabricación y patente suiza. Hoy en día, de propiedad municipal pero sin un uso determinado, subsiste la antigua nave de generadores, posteriormente convertida en almacén, de estilo ecléctico historicista con cubierta sobre cerchas metálicas del último cuarto del siglo XIX. Se conserva la estructura del edificio en tres plantas, que se corresponde con las tres fases de la obtención de la harina. Conservándose la mayor parte de la maquinaria.